Descomposición #001: Jurel Sónico (Adelaida)

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Con Lollapalooza Chile 2019 a la vuelta de la esquina, en Inmortal quisimos rescatar esta entrevista realizada a Jurel Sónico, compositor de la banda de Valparaíso, Adelaida, una de las propuestas jóvenes más interesantes que se presentarán el domingo 31 de marzo en el Parque O’Higgins y que vienen precedidos de su Premio Pulsar 2018 como Mejor Artista Rock, gracias a Paraíso (2017), su comentado tercer disco.

Con Lollapalooza Chile 2019 a la vuelta de la esquina, en Inmortal quisimos rescatar esta entrevista realizada a Jurel Sónico, compositor de la banda de Valparaíso, Adelaida, una de las propuestas jóvenes más interesantes que se presentarán el domingo 31 de marzo en el Parque O’Higgins y que vienen precedidos de su Premio Pulsar 2018 como Mejor Artista Rock, gracias a Paraíso (2017), su comentado tercer disco. 

Los invitamos a repasar esta interesante entrevista donde Kotalo Gallardo indaga en la mente creadora del guitarrista porteño.

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Bienvenidos sean todos a «Descomposición«, una nueva sección de Inmortal que busca sumergirse en aquellas mentes creadoras que cada cierto tiempo nos regalan canciones para amar y escuchar una y otra vez. El centro de la conversación será la composición musical, por ende, hurgaremos en la historia de destacados artistas para saber quiénes fueron los compositores que los marcaron y cómo su legado influyó en cada una de sus creaciones.

El primer entrevistado en «Descomposición» es Jurel Sónico, compositor de 29 años de edad, residente de Valparaíso, con más de una década de oficio en el mundo de la música. La inquietud creativa de Jurel no es menor, me atrevería a decir que está a un nivel más o menos preocupante, ya que en su expediente encontramos proyectos como Zapatilla Sónica, Deja Vú, Lisérgico, Hammuravi, Muerte EspiralAdelaida, entre otros.

Comenzamos la charla, Jurel suelta la guitarra con la que seguramente ha creado varios de los temas que ha publicado últimamente, prende un tabaco y nos lanzamos:

¿Cómo fueron tus primeros acercamientos con la composición?

Empecé a componer con la guitarra cosas muy en la onda Nirvana, muy en la onda de El Otro Yo… un poco de Los Tres también. Siempre cantando en español y grabando desde muy chico. Aprendí a usar el Cool Edit (editor de audio) y desde ahí no paré.

¿Recuerdas cuál fue la primera canción que compusiste?

Sí, recuerdo cuál fue. Esa canción se la hice a una polola que tenía en Talcahuano, con la que nos escribíamos cartas. Ella firmaba con su seudónimo, Anaís, y ese fue el título de la primera canción que hice. Era muy Pixies, El Otro Yo, muy liviana, y creo que era la primera canción que hacía con 4 o 5 partes. Hay un registro pero es muy malo porque con la banda que tenía en ese tiempo no sabíamos nada de grabar, incluso no teníamos retorno cuando la grabamos, cantaba no más al micrófono pero no escuchaba ni mierda.

¿Cual fue la primera banda con la que empezaste a trabajar más seriamente en cuanto a creación y gestión?

Lisérgico fue mi escuela del rock&roll. Con esa banda aprendí lo que es tocar en vivo, cómo es ir a tocar lejos, dormir en los terminales de buses, varias experiencias que te van haciendo crecer. Me enseñó cómo no tienes que hacer las hueás jaja. Me pasó cuando tenía a Lisérgico, que de repente empecé a componer cosas más pop que no eran nada compatibles, porque Lisérgico era más metal, más grunge, stoner, etc. Entonces ahí pensé en hacer otra banda.

¿Cómo aparece el pop en tu música?¿de dónde viene ese germen?

Las hueás que más me marcaron fueron las que escuchaba cuando era más pendejo, porque en ese tiempo era más fan de las bandas. Entre los 15 y los 20 años eres muy fan de la música e idolatras a tus favoritos, te quieres parecer a ellos, quieres tocar y hacerla…
Al final el pop viene de las mismas bandas que uno ha escuchado siempre, como en el caso de Nirvana, donde Kurt fue súper inteligente en pescar una hueá punk rock y llevarla al “mainstream”. Hay bandas que toman otro camino y está bien, pero creo que no hay que tenerle miedo al pop. Todos tenemos pop en la cabeza, todos escuchamos pop. Yo quise salir de esa hueá, abrirme y ponerme en el lado del “qué me gustaría escuchar”. Total la música la haces para ti y si hay gente que engancha con eso, bacán, significa que algo tenemos en común. Me gusta tocar las canciones, pasarlo bien, entregarle esa energía a la gente diciendo lo que quiero decir y entregando el sentimiento que quiero compartir.

Hablaste de Los Tres entre las bandas que te marcaron cuando empezaste a hacer canciones ¿Cómo influyeron las composiciones de Álvaro Henríquez en ti?

Cuando era más pendejo vacilé harto Los Tres por la cercanía que tenía con mi tío, que en ese tiempo tocaba en Ángel Parra Trío, con Ángel y Titae. Me pasó que con Los Tres me encontré con algo similar a las letras de Nirvana y Los Beatles sonando en español sin parecer una estupidez, sin sonar chiclé.
El “Fome” me marcó harto por sus letras, sus fraseos, las líneas melódicas, las encontraba muy bacanes y creo que hasta el día de hoy las sigo teniendo como escuela. Aparte al loco (Álvaro Henríquez) le gustan las mismas cosas que a mí me gustan. Una vez leí en una entrevista que sus compositores favoritos eran John Lennon, Kurt Cobain y Brian Wilson (Beach Boys), entonces por ahí te vas encontrando en algunas cosas.
Lo mismo puedo decir de Cerati, sobretodo en la época del “Dínamo”, donde sonaba harto a My Bloody Valentine. Siempre tuvo harta influencia de The Cure, también de un montón de bandas de los noventa, les copió mil hueás a esas bandas, entonces vas encontrando cosas en común con la música que escucha uno.

EL PROCESO CREATIVO, MAÑAS Y TOCS DE JUREL SÓNICO

¿Cómo llegan las canciones a tu cabeza y cuál es el proceso hasta materializarlas?

Me di cuenta que las canciones llegan no más. A veces voy a comprar pan o voy a darme una vuelta, se me viene un riff a la cabeza y lo retengo lo más que puedo. Lo grabo en el celu con la voz, así “turururu” y después llego a pasar todo eso a los instrumentos. Con el tiempo se va a haciendo más “simple” porque ya sabes el lenguaje que manejas, las notas que manejas, la proyección de acordes, etc.

¿Hay alguna sección de la canción a la que le pones especial cariño?

Me preocupo mucho por las introducciones de las canciones. Me pasa que cuando escucho un disco y no me agarra al tiro, lo empiezo a adelantar. Vas cachando los primeros 10 segundos del tema y ahí ves si te tinca. Entonces en la composición me gusta ir variando en las intros, que en un tema empiece la batería, que en el otro empiece el bajo, en otro la guitarra, que en otro empecemos todos juntos o solo la voz… vas tratando de hacerlo dinámico.

Y si no resulta o no te sale nada en harto tiempo ¿Te ataca la ansiedad?¿Es necesario ponerse una meta o presión para crear?

No me pongo presión. Siento que cuando te pones presión no sale nada. No es mi método. Lo que sí hago es repasar riffs, traspongo las notas, les pongo cejillo para que no suenen tan igual a otra, voy probando cosas siempre.
Tomo la guitarra, se me ocurren ideas, las grabo, pero de ahí a que se conviertan en canciones es otra cosa. A veces agarro esos pedacitos y los pongo dentro de otra idea. Por ejemplo, la intro de “Fantasma” se me ocurrió caminando por la playa, en Quintay, entonces la grabé con el celular. Después llegué a la casa, le pegué ese pedacito a esa canción, que en ese momento tenía una intro diferente, y ahí sí funcionó. Muchas canciones han salido así.

Entonces comienzas dibujando la cancha donde vas a jugar, que en este caso sería la base musical o riffs principales, y después viene lo demás.

Lo que te puedo decir es que la letra la hago después. Primero hago la melodía, que para mí es lo más importante porque es lo que te agarra cuando escuchas una canción. Puedes estar cantando en inglés o en cualquier idioma, pero lo que te va a enganchar es la melodía.

A modo de consejo, no le tengan miedo a cantar o balbucear hueás. Cuando estoy improvisando una canción me pongo a cantar en un idioma medio spanglish, o no sé, una hueá que no existe. Casi siempre me pasa que tienes la melodía de la voz, en base a eso vas buscando palabras que calcen en esa melodía y se va armando la letra. Cuando ya cacho que está listo el tema, lo cierro poniéndole el nombre, que casi siempre es una palabra o frase que no aparece en la canción jaja.

  • ¿Y a qué se debe esa maña con los nombres de las canciones?

A que me gusta que la gente pueda interpretar lo que a ellos les parezca. Hay gente que me dice “oye, este tema me representa caleta, me recuerda a mi polola” y yo lo hice pensando en una cosa nada que ver.
Cuando escuchas canciones vas creando un imaginario, como cuando lees un libro, entonces prefiero mantener esa libertad en la interpretación de cada letra. No me gusta explicar mucho las canciones tampoco.

Todos los compositores tienen métodos diferentes para crear ¿Cómo lo hiciste para encontrar el tuyo?¿Hay un método que recomiendes?

Ahora se me da de manera natural pero antes trataba de encontrar fórmulas para componer estudiando canciones que me gustan mucho. Por ejemplo, escuchaba una y decía “ya, esta canción tiene un verso, coro, verso, coro dos veces, después tiene un solo, un coro y termina”. Empecé a analizar los elementos que me gustaban de los temas, incluso de discos enteros y ahí fui descubriendo cosas.

La experiencia que vas adquiriendo al componer y grabar va incrustándote mañas en la mente ¿Tienes algún truco al que recurres siempre?

Una vez vi un documental de Nirvana donde Butch Vig explicaba cómo grabaron el Nervermind y mostraba que hacían dobles voces, que es la técnica que usaba John Lennon también. Entonces empecé a probar esa técnica de grabar una voz y arriba grabar otra haciendo lo mismo para que se produjera una especie de chorus muy bacán. Eso lo sigo usando hasta ahora. Me gusta porque la voz agarra harta fuerza. En general, los cantantes que me gustan son los que usan la voz doblada.

EL ESTUDIO HISS Y LA COMPOSICIÓN ABRIENDO NUEVOS CAMINOS

En los créditos de «Paraíso» dice que el disco fue producido por Jurel Sónico y Adelaida en Hiss, en Valparaíso ¿Nos puedes contar más sobre ese lugar y el trabajo que ahí realizas? 

Aparte de Adelaida, a la que le dedico casi todo mi tiempo, también tengo un mini estudio en mi casa, llamado Hiss, donde grabo bandas que están empezando. Llega gente interesada en producir un disco o en grabar su primer demo sin tener nada muy claro, entonces ahí puedo aportar con mi granito de arena y ayudarlos con una visión más de afuera.
Hay bandas que a la primera reunión que tuvimos llegaron con ropa de colegio, yo los miraba y pensaba “oh, cabros, yo entiendo por lo que están pasando ahora” jaja. Creo que es bacán conocer a alguien que te guíe cuando estás recién empezando, sirve caleta y no te das tantas vueltas haciendo cosas innecesarias.
En cuanto a lo musical, la dinámica del trabajo es revisar los temas y proponer “oye, podríamos usar esta distorsión, probemos esto o esto otro, dejemos la intro así…”.

  • ¿Se podría considerar eso como un trabajo de composición también?

Sí, también, pero desde otro lado. Desde un punto de vista más funcional. Cuando uno está componiendo te pones en modalidad creativa y funcional, pero a veces el compositor se tiene que poner sólo en modalidad funcional para ver qué es lo que la canción pide. Eso es lo que hago en Hiss, captar qué es lo que se quiere expresar y ayudar a sacar lo mejor de la canción.

En medio de todo lo que estaba pasando con Hiss y con Adelaida durante el 2017 aparece un proyecto nuevo, algo más cargado hacia el metal ¿Cómo se gesta Muerte Espiral?

Muerte Espiral es mi reconciliación con mi lado más metal y es una historia de amor bien bonita. Hace tiempo agregué a Mia Moustache (bajista de Zeal&Ardor) a Facebook, nos cachábamos porque a mí me gustaba su música y a mí la de ella. De repente empezamos a hablar y le envié unos temas de Lisérgico que tenía botados. Ella le hizo unos bajos, después ella me enviaba unos bajos y yo le hacía unas guitarras y así se fue armando todo a distancia, porque ella vive en Suiza.
Un día me dijo que me quería conocer, se compró los pasajes para venir a Chile, nos conocimos, grabamos un EP en mi pieza y las hueás se fueron dando de manera muy loca. Justo nos avisaron que íbamos al Primavera Sound con Adelaida y ella me propuso que fuéramos a tocar a Suiza.
Fuimos para allá a grabar unos demos con un batero y terminamos grabando un disco. Eso lo grabamos en julio del 2017 y este año tengo que volver porque nos ganamos un fondo para hacer un disco en vinilo y hacer un tour por Europa.

Pensaba en esto de componer para varios proyectos y me acordé que el Cristóbal Briceño de Ases Falsos compuso una canción para que la cantara Zalo Reyes, lo que me parece un ejercicio de composición más que interesante ¿Tú te ves componiendo para otros artistas?

Me encantaría hacer eso alguna vez en mi vida, hacer canciones sin que necesariamente sea yo el que las cante, a lo Koko Stambuk jaja. Ese loco le hizo todas las canciones las Supernova, a Stereo 3…

  • ¿Qué te parece Koko Stambuk como compositor?

No sé si es mi estilo jaja. Pero el hueón es un genio. Ponerse en el lugar de otra persona y hacer esos hits… siendo que el loco tenía su banda Glup, que era una cosa más Blur… Incluso Glup tiene algunos buenos temas. No es de mi onda, pero sí, el loco es bueno.

Aparte de toda la música que has hecho para tus distintos proyectos, hace un par de años incursionaste en las bandas sonoras.

Sí. Esa fue una experiencia bacán. La película se llama “Fragmentos de Lucía” y la hicieron acá en Valpo. Le pregunté al Jorge Yacoman (director) si tenían banda sonora, me dijo que no, le dije que yo la quería hacer, me contestó “hagámosla”. Él empezó a enviarme extractos de la película, me explicaba cuál era la intención de cada escena y qué tenía que evocar la música. De ese ejercicio salieron hartas canciones y al final usamos como cuatro. Algunos temas aparecen como música incidental y en otras partes aparecen con todo.
Me acuerdo que en el Avant Premiere, después que terminó la película, fui al baño y había gente tarareando la canción del final (‘Orion’ de Adelaida), entonces dije “ah ya, funciona, está bien”.
Me encantaría seguir colaborando de esa forma, me gusta caleta el cine y me gusta caleta la música, así que es soñado poder juntar las dos cosas.

JUREL SÓNICO Y SUS COMPOSITORES DESTACADOS

Esta entrevista nos lleva de paseo por la mente del compositor invitado, pero también nos permite conocer cuáles fueron esas canciones que hicieron que todo se retorciera en su mundo mientras las escuchaba. Le pregunté a Jurel qué creadores le hablaron y convencieron para encaminarlo por la senda que hoy recorre guitarra en mano. Estos fueron sus elegidos:

Black Francis (Pixies)

Fui súper fan de los Pixies, o sea, soy muy fan de los Pixies aún. A pesar de parecer simples, creo que es una banda súper compleja y son muy inteligentes haciendo música. En vez de ponerle hueás y sobreproducción a las canciones -como suenan todos ahora- trataban de reducir todo al mínimo y eso lo encontraba verdadero. Creo que eso busco en los compositores, sentir que lo que están haciendo es real, comprarles lo que están tocando. Eso me pasó con Black Francis y con todos los discos de los Pixies, de ahí tomé ese ejemplo y enseñanza de que cada canción debe ser diferente a la siguiente, me gusta que sea así. Ellos tienen un sonido definido pero pareciera que cada canción la tocara una banda distinta.

Elliott Smith

Me marcó en la parte más melancólica. Me daba la impresión de que era como la continuación de Nirvana pero más triste y más acústico, tenían un lenguaje que para mí era muy parecido. Lo descubrí por una amiga que le gustaba caleta y después lo redescubrí por el Álvaro Solar (Jurel se pone a cantar la canción ‘Elliot Smith’ de Protistas). Escuché ese tema y me acordé que me gustaba caleta, lo empecé a buscar de nuevo y, hueón, bacán…
El Álvaro Solar (Protistas) también es un músico al que admiro caleta. Ese hueón hace buenas canciones. Hay bandas que son buenas pero que no tienen canciones recordables y con el Álvaro me pasa que tiene esas canciones que las recordai en la calle y de repente te dai cuenta y las vai cantando…

Kurt Cobain (Nirvana)

Creo que es súper obvio que te hable de Nirvana. Me marcó caleta porque supo hacer el punk rock a su manera. Se influenció harto por los Pixies, por Lennon, los Melvins, por Wipers, por hartas bandas locales, entonces me sentía identificado con él, como que estaba esperando conocer a Nirvana en algún momento.

  • ¿Y te agarró al tiro cuando lo escuchaste?

Lo había escuchado de pasada pero tenía esa imagen del “rucio drogadicto”, me lo imaginaba como Axl Rose, entonces como que no me gustaba. Yo escuchaba harto punk rock en español en esa época, como La Polla, Eskorbuto, Fiskales, y en la casa de un amigo que tenía internet bajábamos videos por el Ares, yo los copiaba y los veía en mi casa una y otra vez. En uno de esos videos venía Nirvana tocando ‘Territorial Pissings’ en el MTV Studio, donde salía Kurt con el pelo rojo…
Esa hueá me paraba los pelos, tenía que cachar lo que era Nirvana. Me enamoré de esa banda.

Neil Young

Me encanta Neil Young. Mi tema favorito es ‘Cortez the Killer’, que viene en ese disco “Zuma”, que también es una hueá que me para los pelos. Me pone en un estado de conciencia muy bacán. A veces pongo el “Harvest” (cuarto disco de Neil Young) y me pongo a hacer cosas en la casa, me llena de energía, como que me hace bien escucharlo.

Compositores contemporáneos

La música del Diego Lorenzini me gusta caleta. También el Samuel Maqueira con The Ganjas, Yajaira, Wild Parade, todas sus bandas. Me gusta cómo compone la Vicky Cordero, Niños del Cerro, Club de Surf, el Goli de los Tsunamis y el Álvaro Solar de los Protistas, que ya te había mencionado.
Siento que está subvalorado el Álvaro. Algún día me gustaría hacer una colaboración con él, quizás lo invitemos a hacer algún tema para el disco nuevo o algo así. Cuando yo empecé con Adelaida, ellos ya habían sacado el «Nortinas War» y fue como ¡Waa! El disco era más raro que la mierda y eso lo disfruté caleta.

EL CUARTO DISCO DE ADELAIDA VIENE EN CAMINO… PERO NO VIENE SOLO

¿Qué tan avanzado va el nuevo álbum de Adelaida?

Ya tenemos 7 temas y los estamos grabando por tandas. El Lele (baterista de Adelaida) ya grabó cinco baterías acá, así que he estado avanzando en las capas de guitarras y las líneas melódicas. La idea es ensayarlos harto porque tenemos que grabar una sesión en vivo ahora y queremos mostrar esas canciones.

Planeamos meternos al estudio cuando volvamos de Brasil y tal vez lo grabemos acá en Valpo, en el estudio del sello Mescalina. Nos gustaría tener más control sobre la mezcla y tenemos tan claro lo que queremos hacer que creo que el proceso será mucho más rápido que con los discos anteriores. Cuando esté listo, queremos aplicarle un mastering potente como el de Madre Culebra.

  • ¿Se aleja mucho de «Madre Culebra» y «Paraíso»?

Creo que en este disco nos atrevimos a probar otras cosas. Hay canciones en las que hubo que sacarle distorsión, ceder en algunas cosas para irse por el lado más popero, incluso hay unas canciones medias románticas. Sin duda es una evolución respecto a lo que hicimos en «Paraíso», se muestra una parte más madura de la banda en cuanto a la composición. Tal vez esté listo para el segundo semestre.

Pero no es lo único que tenían programado para este año ¿qué pasó con el disco de covers?

Yo creo el disco de covers lo vamos a sacar igual. Que bueno que me lo recordaste jaja
Es que tenemos caleta de material. Estamos pensando en sacar los covers, el nuevo disco de Adelaida y también un disco de puros lados B: maquetas, canciones antiguas, versiones raras del “Madre Culebra”, del “Monolito”, etc. Me puse a revisar un disco duro el otro día y caché que tenemos como para hacer un disco doble o un cassette. Yo cacho que vamos a hacer un cassette, lado A y lado B. Así la gente puede cachar cómo eran los temas antes que los grabáramos en estudio. Hay temas que eran mejores jaja.

Adelaida ha crecido tanto en su propuesta musical como en su gestión, es algo que se ve y que los ha llevado a tocar en escenarios importantes en Chile y en el extranjero ¿Qué le dirías a los músicos más jóvenes que quieren dar el paso hacia la profesionalización de su proyecto?

Uno piensa que tener una banda es algo piola, pero para que resulte tienes que estar a full en esto. Hay gente que te pregunta “¿y qué más haces?”, pero hueón, es caleta de pega. Es súper diferente a cuando te lo tomas como un hobbie. Con la Naty y el Lele ensayamos dos o tres veces a la semana, lo vemos como nuestro trabajo. Por lo mismo, también ves más resultados y pasan más cosas.
“Cuando llegue la inspiración, que me pille trabajando”, creo que ese es un buen dicho. Si estás trabajando todo el rato es imposible que no pase nada.

También les diría que se pongan pequeñas metas. No vean los objetivos tan a largo plazo, porque hay gente que piensa al tiro “ya, voy a tocar y voy a ser famoso” y esa hueá no va a pasar. Se van a frustrar muy rápido.
Lo que sí les va a pasar son cosas reales. Tienen que pensar “de aquí a tres meses voy a grabar un EP, en tres meses más me voy a ir de gira, después voy a hacer un video, después voy a volver a grabar” ¿cachay?. Se van cumpliendo los objetivos y se ven los resultados más rápido. Eso a mí me genera mejores satisfacciones.
Me hace muy feliz tener una tocata buena, que se llene, después estoy contento todo el mes. Ahí te das cuenta que vale la pena, que no estás tan perdido haciendo esta hueá.

Entrevista por Kotalo Gallardo.

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